Toca

Unas palabras se sueltan de su boca.
A bocajarros las avienta contra el reflejo de su otra cara.

Toca

El eco alza impasible su mano.
No creyó que el bofetón pudiera voltear su rostro.

Toca

Una mano ajena se deja sentir sobre su hombro.
Cómo desearía en esos momentos estar solo.

Toca

Balbuceo ininteligible.
Allá afuera, una voz quiere traspasar la neblina.

Toca

Hay un mundo. Pero es un vacío.
Y en ese vacío su planeta orbita solitario.
Colisión. Chocan las esferas las unas contra las otras.
Y al final, todo implosiona como supernova.

En un día frío, una bola de granizo fue la diferencia entre la vida y la muerte. Cuando menos te das cuenta, tienes una mano tratando de consolarte. Y en ese instante, ¿odias la conmisceración humana?